¿sirve para algo eso del NeuroMarketing?

Como si de un meme que se transmite de forma explosiva a través de los medios digitales se tratase, todo lo neuro se propaga con intensidad en forma de aplicaciones a un gran número de disciplinas y actividades.

Para muchos lo neuro es un fenómeno estrictamente modal, para otros una tendencia a ser monitorizada, la realidad es que la aplicación de los hallazgos y evidencias desprendidos de la investigación en neurociencia no pertenece a este momento exclusivamente; el interés por los “cómo” de nuestra mente – psique – sistema nervioso – cerebro, nos ha acompañado quizás por más tiempo del que podemos recordar, por tanto, la calificación reduccionista de lo neuro no podría ser menos objetiva.

La actual comprensión de la estructura y funcionamiento de nuestro cerebro en tiempo real, es el origen de la proliferación de lo neuro a nuestra actividad diaria. Procesos psicológicos de altísima complejidad por vez primera, tienen explicación concreta desde la demostración de los mecanismos que les originan y especialmente, desde la descripción de los procesos fisiológicos que subyacen a su ocurrencia.

shopaholic-wallpaper-1920x1080Observar el cerebro en pleno funcionamiento no solo nos permite entender sus mecanismos de funcionamiento, también nos facilita una gran cantidad de modelos de super-eficiencia en la gestión de big data y finalmente nos acerca al conocimiento de las realidades sobre lo que nos impulsa, lo que deseamos, lo que nos motiva, lo que nos emociona, lo que preferimos, lo que nos impacta, lo que determina nuestras decisiones y, en conclusión, lo que constituye el tramado sobre el que se configuran nuestras individualidades.

El NeuroMarketing entendido como la utilización de las herramientas de la neurociencia para conocer y comprender al cliente/consumidor/usuario con el objetivo de incrementar el éxito en la comercialización, no es más que la aplicación de las técnicas de observación y los hallazgos experimentales sobre el cerebro a la realidad del comportamiento humano en este contexto específico.  El marketing tradicional finalmente tiene acceso a lo que tantas veces denominamos inconsciente; hoy conocemos lo que antes se nos hacía huidizo e inexplicable gracias a las técnicas y herramientas de neuroimagen, valoramos las reacciones ante estímulos utilizando instrumentos de feedback biológico y neurológico; hemos logrado ir más allá de las técnicas de análisis de mercado, para posicionarnos en la comprensión más precisa jamás alcanzada de nuestras reacciones, tenemos las respuesta a esa pregunta fundamental: ¿Qué quiere nuestro cliente / consumidor / usuario?

Gracias a las actuales herramientas y técnicas empleadas en neurociencia y, su aplicación al marketing podemos ver como se comunican, interactúan y reaccionan las distintas estructuras cerebrales ante la indigente carga de estímulos ambientales. Esta observación y comprensión nos acerca cada vez más, al establecimiento de los mecanismos que orientan la preferencia y determinan la toma de decisiones.

Para los profesionales del marketing el análisis del comportamiento del consumidor a partir de informes sobre bio o neurofeedback, eye tracking, electroencefalografía, resonancia magnética funcional y de otras herramientas de neurociencia, constituye la diferencia entre éxito y fracaso. La comprensión de las bases orgánicas de la preferencia y la toma de decisiones, más allá de las verbalizaciones y declaraciones hechas en sesiones cualitativas, acercan al responsable por la comunicación entre el producto/oferta/servicio y el cliente/consumidor/usuario a niveles de eficiencia que antes solo pertenecían a nuestras fantasías más lejanas.

A medida que se incrementa nuestra comprensión de cómo se activan e inhiben las diferentes estructuras cerebrales en el proceso de “conversión” de una decisión en una acción concreta, en esa misma medida los impactos de nuestra actividad como responsables por la comercialización exitosa, se expresan en términos de exactitud matemática. El NeuroMarketing nos está permitiendo traducir nuestro mensaje al mismo código binario que utiliza nuestro cerebro como lenguaje de procesamiento, esto es, podemos finalmente conocer que quiere nuestro cliente/consumidor/usuario sin necesidad de que lo exprese verbalmente, finalmente tenemos la llave de acceso al banco de datos que origina la preferencia, influye en la toma de decisiones y determina la “conversión”.

Las aplicaciones del conocimiento sobre nuestros cerebros a la actividad comercial nos permite en la actualidad:

  • Predecir la conducta del consumidor y por tanto facilitar la selección de los medios y recursos adecuados para comunicarnos con nuestro cliente/consumidor /usuario disminuyendo el riesgo empresarial.
  • Comprender y satisfacer, cada vez más, las necesidades y expectativas de los clientes/consumidores/usuarios más allá de la expresión consciente de los individuos.
  • Conocer cómo se traduce la enorme cantidad de estímulos a los que estamos expuestos al lenguaje del cerebro para mejorar el mensaje, las técnicas y/o recursos utilizados para llegar a nuestros clientes/consumidores/usuarios.

El NeuroMarketing parece distar de la corriente concepción modal del término, para acercarse a la práctica de una metodología más adecuada y una actividad más eficiente en la gestión de la comunicación entre el producto/oferta/servicio y el cerebro del cliente/consumidor/usuario.

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